Docentes - Orientación y Recursos

La figura del docente orientador en un espacio virtual de aprendizaje

Por Clara Ingrassia, >>

Como cada miércoles, desde el Campus Virtual participamos con nuestra columna de Tecnologías de la Información y la Comunicación en el programa Feria Franca de radio Megafón UNLa, reflexionando acerca de las TIC y su convivencia con determinados aspectos de la vida cotidiana y académica.

En esta ocasión, nos acompañó Clara Ingrassia, docente del Campus Virtual y de la Licenciatura en Tecnologías Digitales para la Educación, a conversar sobre el rol del docente orientador mediado por entornos virtuales.

El Programa Docentes Orientadores de la UNLa nace en el año 2007 con el propósito de acompañar la transición del estudiante que ingresa a la vida universitaria en el primer tramo curricular de sus estudios. A partir de diferentes acciones y estrategias de acompañamiento se espera que el estudiante se apropie de un conjunto de comportamientos, reglas y modos de hacer propios del espacio universitario. Ahora, la particularidad de la experiencia que comentaremos en esta nota radica en el hecho de que el proceso de acompañamiento se realiza desde un entorno virtual debido a que la experiencia formativa se ofrece bajo esta modalidad, por lo tanto el contacto, acompañamiento, y seguimiento de los estudiantes se realiza también desde este espacio.

Cuando el ciclo de licenciatura en “Tecnologías Digitales para la Educación” se integra al programa de docente orientador de la UNLa comienza el largo camino de construcción y conceptualización de un rol que acompañando el proceso que el conjunto de docentes orientadores inicia, se encuentra con el desafío de pensar y reflexionar en torno a la identidad del Docente Orientador ¿digital? (en adelante DO).

El ingreso de los estudiantes a la universidad es un proceso que está marcado por las vicisitudes y complejidades propias que tiene todo pasaje de una cultura a otra. El estudiante universitario se enfrenta a una cultura que tiene sus propias reglas, sus modos de ser y hacer lo cual demanda el aprendizajede ciertas y determinadas prácticas institucionales e intelectuales que deben ser aprendidas por el estudiante.

Según A. Coulon (2005), sociólogo francés, afiliarse significa aprender la institución y asignarle un sentido a los objetos institucionales y cognitivos del mundo académico [1]. En este proceso, el autor distingue dos tipos de afiliación: institucional e intelectual. La primera comprende el conocimiento de los modos de funcionamiento de la universidad, su organización administrativa y funcional, sus principios, y las normas que regulan la acción de sus actores. La afiliación intelectual, en cambio implica abrirse paso en un terreno de conceptos, categorizaciones, discursos y prácticas propias de la esfera de la educación universitaria.

Apropiarse y ser parte de la vida universitaria requiere que el ingresante aprenda el oficio de estudiante universitario. Según Coulon este proceso se daría en tres tiempos: el tiempo de la alienación (entrada a un universo desconocido que rompe con el mundo anterior); el tiempo del aprendizaje (movilización de energías, definición de estrategias, adaptación progresiva); y el tiempo de la afiliación (relativo dominio de las reglas institucionales). Si el pasaje es exitoso, el individuo progresa de su condición de novato a la condición de aprendiz, y de ella a la de miembro afiliado (Coulon, 1995).

El rol como docentes orientadores pivotea en esos tres tiempos y conscientes de que se trata de un aprendizaje arduo puesto que las normas y reglas se aprenden en el hacer concreto y en simultaneidad al desarrollo de las actividades académicas es que generamos un conjunto de acciones y actividades que colaboran y contribuyen a que el pasaje y tránsito hacia el nuevo status de estudiante universitario se dé exitosamente.

Ahora bien, ¿cómo llevar adelante la tarea de docente orientador desde un espacio mediado por la tecnología?, ¿qué particularidades le imprime el entorno virtual al aprendizaje que ya debe realizar el estudiante?, ¿qué debe aprender un estudiante de entornos virtuales para adquirir finalmente el estatus de estudiante universitario?

Llevar adelante nuestra tarea entonces, requiere reconocer que:

  • Que la experiencia de aprendizaje se realiza en un contexto virtual y que si bien la mayoría de los estudiantes tiene habilidades informáticas no significa que conozcan y sepan manejarse en entorno virtuales. Por otro lado si bien presentan un importante y prolongado recorrido por el sistema educativo éste fue hecho desde un formato presencial.
  • Que en un contexto virtual la propuesta se basa fundamentalmente en un conjunto de materiales, actividades y recursos de autoaprendizaje, de propuestas de mediación y comunicación telemática, de aprendizaje colaborativo en donde ni la acción docente ni el trabajo del estudiante lógicamente pueden ser de la misma índole que el desarrollado en una acción formativa presencial.
  • Que el aprendizaje en entornos virtuales requiere que el estudiante tenga una actitud proactiva, tenga ciertos grados de autonomía, posea capacidad para organizar su estudio, que logre la participación activa en la comunicación y en el aprendizaje colaborativo en el aula.
  • Que al tratarse de una propuesta formativa universitaria las exigencias en cuanto a lecturas, recorridos temáticos, producciones, etc. aumentan considerablemente. Además se requiere la puesta en marcha de procesos analíticos y reflexivos de nivel superior.
  • Que cursar en entornos virtuales supone un tiempo que no es necesariamente menor al tiempo que demandan las propuestas formativas presenciales. Sí es distinta la administración de ese tiempo.

Por otra parte estudios realizados en torno al estudiante de entornos virtuales reconoce que la permanencia y éxito de los estudiantes depende entre otras cosas de la posibilidad de generar una red de relaciones con sus pares al interior del aula, esta red de relaciones tiene un efecto positivo en el sostenimiento del proceso individual.

El acompañamiento, entonces, a los estudiantes está orientado a favorecer la familiarización con el campus virtual y los modos propios y particulares de ofrecer información que tiene la educación a distancia, iniciarlos los procesos de comunicación mediada por la escritura, abordar la identidad de estudiante digital, promover la comunicación escrita, incentivar la conformación de grupos de estudio a través de las diferentes aplicaciones y dispositivos, estimular el fortalecimiento de los procesos de comunicación desde todas las vías posibles, favorecer instancias colaborativas de trabajo.

En síntesis, dado que el aprendizaje se produce en el mismo momento en el cual se transita la experiencia nuestra tarea es acompañar el camino, el acercamiento y las experiencias que cada grupo va teniendo mientras recorre el camino que los lleva a consolidarse como estudiante universitario.


Bibliografía:

Bautista G., Borges F. y Forés A.: Didáctica universitaria en Entornos virtuales de enseñanza-aprendizaje. Nacea. Madrid. 2006.

Casco, Miriam Afiliación intelectual y prácticas comunicativas de los ingresantes a la universidad Co-herencia, vol. 6, núm. 11, julio-diciembre, 2009, pp. 233-260 Universidad EAFIT Medellín, Colombia

Clément A., Boniscontro M., y Mancovsky V., Programa Anual: “Docentes OrientadoresUNLa”. Secretaría Académica. Universidad Nacional de Lanús. 2014.
Documento de circulación interna.

Coulon, A. (2005) Le métier d´étudiant. L´éntrée dans la vie universitaire. Anthropos. Paris.

Pierella, Ma. P., El ingreso a la Universidad como experiencia subjetiva y cultural en estudiantes de la Universidad Nacional de Rosario”. Raes Revista Argentina de Educación Superior.


[1] Cf. Coulon, A. (2005) Le métier d´étudiant. L´éntrée dans la vie universitaire. Anthropos. Paris.

 

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